Halloween – Día de Muertos, una fusión cultural divertida.

Halloween proviene de una variación escocesa de la expresión inglesa All Hallows’ Eve que significa “Víspera de todos los Santos”, celebración llamada Samhain que coincidía con los ciclos de recogida de cosechas del final de verano en las comunidades irlandesas, que también coincidía con el año nuevo celta en la que se creía que se abría un portal para que los espíritus visitaran a sus seres queridos; pero no solamente podían entrar los espíritus buenos, sino también los malos. Es por esto que adoptaron la costumbre de disfrazarse o utilizar máscaras para  tener una apariencia terrorífica similar a la de los espíritus malignos y pasar desapercibido ante ellos para que no les llegaran a hacer algún daño. Con la conquista romana, se fusionó la celebración de la diosa Pomona, diosa de los árboles frutales, entregándose frutas a los niños pequeños, y esto podemos decir que fue el principio de los dulces que actualmente se obsequian en Halloween. Con la llegada de las comunidades irlandesas a tierras norteamericanas, esta celebración se asentó y arraigó fuertemente en el país.

El Día de Muertos de México es una celebración en que tenemos la creencia de que nuestros seres queridos nos visitan, el 1 de noviembre, Día de Todos los Santos, cuando celebramos a los niños y menores de edad; y al día siguiente, el 2 de noviembre, se realizan las ofrendas y homenajes a los adultos. Esta tradición se ha nutrido de diversos elementos pero el más importante de esta festividad es el altar con sus ofrendas, en la que colocamos aquellos objetos y alimentos que más disfrutaban los difuntos cuando estaban con vida: mole, tacos, mezcal, tequila, pulque, dulces y golosinas tradicionales.

Con la globalización, el intercambio de información ha sido importante para que ambas celebraciones se unan, de la misma manera en que hemos adoptado tradiciones mundialmente celebradas como Navidad o Día de San Valentín, y cada día surgen nuevas tradiciones que los medios de comunicación nos traen hasta la puerta de nuestra casa.  

Son muchos los que ven mal al Halloween por ser una celebración extranjera, pero hay que recordar que todas las culturas tienen sus formas de honrar a los difuntos y a sus espíritus, algunas que podemos considerar raras por estar fuera de nuestras costumbres, pero todas siguen siendo un homenaje a los fallecidos y una forma de demostrar que hay vida más allá de la muerte.

Está claro que los niños que salen a pedir dulces disfrazados el 31 de octubre no lo hacen celebrando una antigua tradición celta, sino como un festejo a lo desconocido como los fantasmas y monstruos, volviéndose una festividad muy divertida en donde se vale hacer bromas, recibir cantidades enormes de golosinas, convivir con todos los amigos y vecinos.

Nunca una tradición ajena podrá suplantar a nuestro amado Día de Muertos, lo cual es imposible porque nuestra cultura lleva esos conceptos muy arraigados dentro de nuestra alma, nunca seremos ajenos a la Catrina, a los altares de muertos, a las calaveritas de azúcar, a las fiestas en los panteones incluso a los funerales con música; estos conceptos no sólo se conservan en nuestras alma sino que trascienden a nivel mundial. Podemos celebrar Halloween y Día de Muertos, solamente es diversidad cultural así que podemos ver ambas festividades como eventos que se complementan, no rivalizan entre sí, y son un buen momento para compartir y divertirse sanamente con todos a nuestro alrededor.

Como vemos, una de las mejores maneras de celebrar estas fechas, es demostrar nuestra alegría llenando las calabazas de dulces de los niños de la manera más mexicana, con nuestra gran variedad de dulces de Coco, Pulpas, Frutas y Caramelos. Ingresa ya si deseas más informes o deseas descargar nuestro catálogo.

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