Botas o zapatos en la ventana, una tradición llena de magia.

De acuerdo a la tradición, se dice que las botas de navidad es en donde se colocan los regalos que provienen de Santa Claus, el zapato colocado en la ventana son para que los Reyes Magos dejen sus presentes y los regalos envueltos debajo del árbol son los que la familia regala a sus seres queridos. En este artículo, nos dimos a la tarea de analizar la información de relatos populares holandeses, cuentos tradicionales y leyendas navideñas. Pero ¿sabes el origen de estas tradiciones?…. enseguida te los contamos.

Las botas en la chimenea

Según las leyendas antiguas, en la época medieval en una ciudad europea vivían un viudo con sus tres hijas, pero no gozaban de una buena posición económica, de hecho estaban en la más extrema pobreza pero eran honestos y de buen corazón. Cierto día tres pretendientes llegaron hasta la casa de este viudo para poder casarse con sus hijas. Al ser tan pobres y de acuerdo a la usanza de aquellas épocas antiguas su padre no podía pagar la “dote” de cada una de sus hijas, por lo que éstas se sintieron sumamente tristes y lloraron durante toda la noche de navidad sin saber qué hacer.

Sus llantos llegaron a oídos de Santa Claus, quien para aliviar la angustia de esta humilde familia dejó caer unas monedas de oro por el tiro de la chimenea, cayendo directamente en los calcetines que las chicas habían puesto a secar al fuego ya que eran tan pobres que solamente poseían un par. A la mañana siguiente, cuando se despertaron y vieron aquella pequeña fortuna, se alegraron muchísimo, pero su padre, a pesar de que tenían muchas carencias, decidió que se utilizarían como dote y finalmente  las chicas pudieron contraer matrimonio con sus enamorados.

Esta leyenda ha circulado de voz en voz desde entonces, las personas comenzaron a poner calcetines en sus chimeneas para ver si Santa también dejaba en ellos algún regalo. Con el tiempo, la tradición evolucionó y hoy en día las botas navideñas se llenan generalmente de las golosinas favoritas de los niños, creando muchas ilusiones y expectativa en ellos.

Un zapato en la ventana

Año tras año, Día de Reyes es el momento mágico más esperado del año por millones de niños en México para que Melchor, Gaspar y Baltazar dejen sus regalos al propietario de dicho zapato.

El origen de esta costumbre no es clara, pero se dice que hace más de 2 mil años, los niños vecinos de Jesús de Nazaret decidieron regalarle sus zapatos porque éste siempre andaba descalzo debido a que era más pobre que ellos. Con la idea de entregarlos en el mejor estado posible, decidieron lavarlos y los dejaron en la ventana de sus casas toda la noche para que se secaran. Para su sorpresa, por la mañana descubrieron que en sus zapatos había juguetes y dulces, los cuales habían sido dejados por los Reyes Magos en recompensa a sus buenas intenciones.

Otra de las leyendas cuenta que en Holanda existe la tradición que viene desde el siglo XV de “poner el zapato” la noche del 5 de diciembre, en la que los niños más humildes llevaba sus zapatos al portal de la Iglesia y allí recibían propinas de los ricos. El 6 de diciembre, fecha de la muerte de San Nicolás, todo lo recolectado se repartía entre las familias más pobres.

A partir del siglo XVI esta costumbre pasó a ser una fiesta popular de los niños de todos los estratos sociales, San Nicolás (o Sinterklaas) montado en su caballo blanco junto a su ayudante visitaba cada 6 de diciembre los hogares y los zapatos pasaron a colocarse en cada casa junto a la chimenea con una zanahoria o un terrón de azúcar en su interior para el caballo y una carta para que Sinterklaas al bajar por la chimenea, pueda colocar los dulces y juguetes en cada zapato de los niños.

Otra explicación nos dice que los zapatos se colocan junto al pesebre, se deja pasto y agua  para alimentar a los camellos y algo de alimento para sus majestades. Los zapatos se ponen uno del par de cada persona que vive en la casa; de esa forma, los Reyes Magos pueden saber cuántos regalos deben de dejar y de acuerdo a la talla y forma, el tipo de regalo que debe ser.

En varios países se acostumbra dejar un zapato viejo de cada miembro de la familia y dentro de él colocar pasto para que coman los camellos, y luego, los Reyes Magos dejan en su lugar un regalo como agradecimiento al noble gesto. Dado que los camellos deben poder llegar a los zapatos, se deben poner en una ventana, balcón o un lugar abierto en donde puedan alcanzar los animalitos.

Sea cual fuere el origen de las tradiciones el hecho es que actualmente todas las versiones están plagadas de magia, deseos e ilusiones no sólo de los más pequeños sino también de los adultos, quienes disfrutamos el ver la alegría y expectativa con que nuestros niños esperan los regalos y deliciosas golosinas que Santa y los Reyes les dejarán para este año, de acuerdo a cómo se hayan portado durante el año.

De toda la familia que conformamos Dulces Típicos, deseamos que la paz, la alegría y la unidad reinen en los hogares de cada uno de ustedes, nuestros amables lectores, clientes y amigos.

¡Felices y Dulces Fiestas!

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